domingo, 16 de septiembre de 2012

Enfermedad Periodontal y Osteoporosis


El término enfermedad periodontal, se refiere a un conjunto de enfermedades inflamatorias que afectan los tejidos de soporte del diente, encía, hueso y ligamento Periodontal.
Estudios recientes justifican la importante relación que existe entre la enfermedad periodontal y la salud general de los pacientes.
La osteoporosis y la enfermedad periodontal afecta a buen número de hombres y mujeres con una incidencia que oscila entre un 5 a 30 % de los adultos.
1.Osteoporosis: Es el tipo más común de enfermedad ósea.
Se estima que actualmente 10 millones de estadounidenses la padecen.
Al igual que otros 18 millones que presentan disminución en la masa ósea u osteopenia, la cual finalmente puede llevar a osteoporosis si no recibe tratamiento.
Se caracteriza por pérdida y fragilidad de la masa ósea con el consecuente aumento de riesgo de fractura.


2.La Osteopenia : Es la disminución en la masa ósea debido a un imbalance entre la resorción y la formación ósea que lleva a osteoporosis y a la enfermedad periodontal como la inflamación de los tejidos del diente.
Resultando en una resorción del hueso alveolar con pérdida de los tejidos de sostén alveolar y la mayor causa de pérdida dentaria en el adulto.
Recientemente se ha visto su relación y su prevención con la terapia hormonal de reemplazo.
La etiología de infección bacteriana de la enfermedad periodontal está bien establecida, pero la pérdida ósea oral asociada con osteoporosis puede ser importante en la creación de un huésped susceptible a la enfermedad dental.
Se considera el resultado del desequilibrio entre la interacción inmunológica del huésped y la flora de la placa dental marginal que coloniza el surco gingival.
3. Periodontitis:
Presenta una lesión celular y molecular avanzada, con un daño en la estructura del periodonto.
Prácticamente irreversible, en su avance involucra regiones anatómicas y crea deformaciones estructurales severas en la unidad dentogingival y en la unidad dentoalveolar.
4. Factores de riesgo:
• Innatos: raza, sexo, factores genéticos, inmunodeficiencias congénitas, disfunción fagocítica, síndrome de Down, síndrome de Papillon-Lefevre.
• Adquiridos y ambientales: mala higiene oral, edad, medicamentos, cigarrillo, stres, defectos inmuno adquiridos.
Enfermedades endocrinas adquiridas, enfermedades inflamatorias adquiridas, deficiencias nutricionales, osteoporosis, medicación con esteroides por períodos prolongados.
Reportes de la literatura concuerdan en que la osteoporosis generalizada afecta la velocidad de reabsorción y la densidad ósea del maxilar y la mandíbula.
Los investigadores en microbiología oral han dado grandes ideas del rol de los tipos específicos bacterianos causantes de enfermedad periodontal.
Además otros investigadores han explicado el papel del huésped susceptible en la progresión de la enfermedad periodontal.
Se puede reconstruir las estructuras periodontales perdidas con nuevas y exitosas estrategias de tratamiento.
Una relación estrecha entre la osteoporosis y la periodontitis se ha sospechado, pero ha estado dirigida a un número limitado de estudios.
Aunque el vínculo entre periodontitis, reabsorción de la cresta residual y la edad relacionada a osteoporosis sistemática no es claro.
Un aumento en la descripción de datos sugiere que las mujeres viejas tienen mayor riesgo de osteoporosis y pérdida ósea oral.
Con la osteoporosis la prevalencia de periodontitis aumenta con la edad.

El Flúor en Odontología


Es un mineral que se encuentra en la corteza terrestre y tiene distribución extensa en la naturaleza.
Algunos alimentos y depósitos de agua contienen fluoruro naturalmente.

El flúor previene contra las caries de dos formas: 
  • Se concentra en los huesos y en los dientes en desarrollo de los niños y fortalece el esmalte de los dientes de bebés y adultos antes de que erupcionen.
  •    Ayuda a endurecer el esmalte de los dientes adultos que ya han erupcionado.
El flúor puede llegar a la estructura dentaria a través de dos vías:
1.Vía Sistémica:
En la que los fluoruros son ingeridos y vehiculados a través del torrente circulatorio depositándose fundamentalmente a nivel óseo y en menor medida en los dientes.
La administración por vía sistémica de fluoruros supone la aportación de dosis continuadas y bajas del mismo, siendo por tanto los riesgos de toxicidad prácticamente inexistentes.
Teniendo en cuenta:
-Fluoración de las aguas en las en las escuelas
-Aguas de mesa con Flúor: El agua embotellada constituye otra formula de aporte de Flúor, siendo muy variable la dosis en función de la fuente natural.
-Suplementos de los Alimentos con Flúor: Otra alternativa es incorporar el Fluor en determinados alimentos tal como, la sal, la leche, la harina o los cereales.
Su dosificación oscila entre los 200-250 mg.
-Suplementos Dietéticos Fluorados: Existen otras vías de administrar flúor por vía sistémica, como son las gotas, tabletas y/o preparaciones vitamínicas
Estos pueden constituir una alternativa o complementación a la ingestión de flúor a través del agua, pudiéndose utilizar de forma individual o comunal en las escuelas.
2.Vía Tópica:
Supone la aplicación directa del fluoruro sobre la superficie dentaria, por lo que su uso es posteruptivo, pudiendo iniciarse a los 6 meses de edad y continuarse durante toda la vida.
Lógicamente su máxima utilidad se centraría en los periodos de mayor susceptibilidad a la caries (infancia y primera adolescencia) o en adultos con elevada actividad de caries.
Las formas de presentación mas comunes existentes para la aplicación tópica de flúor son:
Ha sido comprobado que hace más resistente al esmalte de los dientes, evitando que sea dañado por la acción de las bacterias y los ácidos que se producen.
·         Geles:
Se recomienda aplicar flúor en el consultorio, desde que el niño cumple 3 años de edad y desde entonces hacerlo cada 6 meses, dependiendo del riesgo de caries de cada niño.
Primero se realiza una limpieza suave de la superficie de los dientes y luego se aplica el gel de flúor durante 1 minuto, después de esto, el niño ni podrá comer ningún alimento ni tomar agua durante 40 minutos, para que su acción sea más intensa.
·         Barnices:
También existe otra forma de realizar topicaciones de flúor en forma muy concentrada sobre una zona del diente específica.
·         Sellantes:
Los sellantes se introducen en las hendiduras llamadas Fosas y Fisuras, para evitar que los restos de alimento y las bacterias penetren en ellas, cariando el esmalte.
Es necesaria una consulta con el odontólogo, ya que en dosis elevadas el flúor puede traer diferentes complicaciones como la fluorosis.

Prevención en Boca de Todos


La mejor manera de evitar problemas de origen bucal es prevenirlos.
Existen conductas saludables que favorecerán siempre la salud bucal, como una dieta variada, frecuentes y adecuados autocuidados bucales, evitar hábitos dañinos como el tabaquismo.
Gracias a esas conductas es posible eludir las afectaciones bucales más frecuentes, como son la caries y la enfermedad periodontal.
El dentista puede orientarte en todo lo relacionado con tu boca, incluido todo lo relacionado con la prevención.
En el apartado de la prevención tú tomas gran importancia, pues tu salud bucal depende en gran medida de tu actitud, y de tu constancia y calidad en los cuidados bucales.
La caries dental es posiblemente la enfermedad más frecuente.
En los niños lo es, y podríamos considerar que la infancia es el grupo de prevención con mayor potencial.
Sin embargo, la caries dental es una enfermedad fácil de prevenir, de tal forma que podemos evitar su aparición tanto en niños como en adultos.

Hay cinco pilares para la prevención de la caries a cualquier edad:
• Eliminación de la placa bacteriana mediante una correcta higiene oral.
• Dieta e hidratación adecuadas.
• Uso de fluoruros.
• Aplicación de selladores.
• Revisiones en el dentista cada 6-12 meses.

Los cuidados necesarios para una buena higiene oral dependen de cada paciente, por ejemplo, la manera de cuidar la boca de un bebé no es igual que la de un señor de 30 años.
Por ello también existen multitud de armas preventivas para combatir la placa bacteriana y el desarrollo de la caries.
Pero sí hay una pauta común, el objetivo es eliminar la placa bacteriana y los restos de alimentos que puedan ser sustrato para la misma.
La técnica reina para ello es el cepillado dental.
Desde el momento en el que aparecen los dientes en la boca son susceptibles de caries y es entonces, a partir de la erupción del primer diente, cuando conviene empezar a hacer cepillado.
Para los niños existen cepillos especiales, mucho más pequeños y más suaves.
El cepillado debe realizarse, a ser posible, después de cada comida.
Evitar abuso de la ingesta de dulces: los hidratos de carbono o azúcares son buenos y necesarios dentro de una dieta variada, pero se debe intentar no abusar de ellos.
Y en cualquier caso, si se comen dulces, hay que cepillarse.
Los selladores son para prevenir la caries que pueda formarse en los surcos y hoyos propios de la anatomía de los dientes.
A veces estos surcos son muy estrechos y profundos, de modo que son espacios muy difíciles de limpiar en los que hay más riesgo de caries.
La enfermedad periodontal, junto con la caries, es la principal causa de pérdida de dientes, pero es un proceso que se puede controlar, siguiendo una serie de medidas:

Eliminación de la placa bacteriana mediante una correcto cepillado y seda dental. 
Nutrición adecuada: las carencias nutricionales, favorecen la aparición de problemas periodontales.
Está claramente demostrado que el tabaco es un agente lesivo para el periodonto.
El mantenimiento de las superficies dentales muy lisas y pulidas es una forma en la que el dentista también puede ayudar a sus pacientes a combatir el acúmulo de placa.